Limpieza Facial Profunda

Una limpieza profunda es vital para cuidar la salud de la piel y procurar su bienestar y juventud. Su realización se basa en la remoción de impurezas de la piel y células muertas para devolverle energía y salud al rostro.

¿Qué pasa después de una primera sesión de limpieza facial profunda?

Lo principal que vas a notar es un aspecto más “blanco” de tu piel, fruto de la extracción de los no estéticos puntos negros, más si estaban en gran cantidad.

Por otro lado, vas a notar que la textura de tu piel va a ser mucho más suave y tersa, más uniforme y pareja en toda su extensión.

¿Con qué frecuencia me puedo realizar una limpieza facial profunda?

Esto depende de las necesidades específicas de tu piel. Pero de manera general es recomendable una limpieza facial profunda 1 vez al mes, para mantener la piel en buenas condiciones y optimizar el aprovechamiento de los productos cosméticos que utilizas en casa.

En caso de acné o piel con muchas impurezas, puede ser necesario una mayor frecuencia, por ejemplo 1 ó 2 veces al mes hasta que la piel se equilibre y mejore su aspecto y funcionamiento.